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Sexo feminista prostitutas en vitoria

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La pornografía estimula nuestras fantasías sexuales, sadomasoquistas, desigualitarias. Y ante este dilema no veo otra salida que, o bien suprimir las ansias de revolución sexual, o bien, intentar que el subconsciente de nuestros nietos haya sido modificado. Y yo, la verdad, me quedo con la segunda opción. La conclusión a que llegó la ponente al final de su exposición es la siguiente: Cuando el sociólogo valenciano Josep Vicent Marqués intervino en las Jornadas Sexológicas del pasado año, sorprendió a propios y extraños con su furibundo ataque al machismo.

Debieron pensar que, al no tratarse de un hombre de verdad, podía comprenderse su feroz crítica al género masculino. A nosotros no nos engaña. Y pesimista fue, en efecto, su exposición. El modelo clerical represivo: Diríase que no es tanto el varón como su carne quien es portadora del deseo. De ahí que la exhortación al dominio de las pasiones sea prueba de virilidad.

Tolera muy bien la existencia de la prostitución y le exasperan los homosexuales. Le encanta, por otra parte, que la Iglesia nunca haya considerado pecado las relaciones sexuales conyugales cuando no existe afecto. Vive las ceremonias de la doble moral: Diferencia entre lo que se puede hacer con la mujer legítima y lo que se puede hacer con las prostitutas.

Su obsesión es el adulterio femenino el de su propia mujer, se entiende, porque, por otra parte, no le importa tener escarceos con la mujer de otro. Considera la sexualidad fundamental para la pareja y dentro de este tipo encajarían los matrimonios modernos que van juntos a ver una película porno.

Suele practicar las relaciones prematrimoniales, sus mujeres toman la píldora y acuden en pareja a las consultas del sexólogo. Muchos son también partidarios del cambio de parejas. No les repugna la homosexualidad, pero les mosquea. Consideran importante el tamaño del pene, aunque no les obsesiona, y sus traumas son la frigidez femenina y la impotencia masculina.

Visita las sex-shops y compra Penthouse en su quiosco. En cuanto a edades, el ponente hizo la siguiente clasificación: Barahona y García, Rafael López y David Baringo publican en el año el artículo "Ciudad y prostitución heterosexual en España: A partir de la realización de 12 entrevistas a diferentes hombres consumidores, establecen seis categorías: También en el año , Carmen Meneses analiza los motivos que tienen los hombres para pagar por sexo. A partir de entrevistas, de las 14 razones para pagar por sexo, las tres con las que los clientes estaban en mayor acuerdo fueron: En , Enrique J.

Díez publica el artículo "El papel de los hombres en la prostitución Gómez y Pérez publican en el libro Prostitución: En ese trabajo se realizaron 17 entrevistas a clientes, 5 entrevistas a grupos de discusión de colectivos masculinizados, 5 6 entrevistas a mujeres en prostitución, 2 entrevistas a transexuales en prostitución, 3 a dueños y gerentes de clubes de alterne, 1 a un trabajador de un club y 3 a técnicos de servicios sociales que trabajan con mujeres en prostitución Gómez y Pérez, Tal y como se desprende de las diferentes investigaciones que hemos analizado, el consumo de sexo de pago por parte de los varones se deriva de una forma concreta de entender el "ser hombre".

Si en el pasado los valores tradicionales del varón eran la paternidad responsable y el rol de protector y proveedor de la familia, hoy en día la virilidad se construye a través de una "compulsiva vida sexual" que se presume delante del grupo de pares masculinos. Para desarrollar este trabajo, y con el fin de entender a nuestros sujetos de estudio, fue necesario reflexionar sobre la construcción de la masculinidad.

El género es uno de los portadores de los mecanismos centrales mediante los cuales el poder y los recursos son distribuidos en una sociedad, y es a través de ellos como los individuos modelan los significados de sus vidas. Los estudios de género analizan las relaciones asimétricas de poder y oportunidad que cada individuo tiene en la sociedad en función de su cuerpo sexual Ortner, En cualquier caso, la construcción de la identidad social masculina se relaciona con el sistema sexo-género de una sociedad Otegui, El consumo de prostitución viene a resaltar estas características, en donde en un mismo contexto cultural conviven distintos modelos de masculinidad que operan con mandatos de género diferenciados y en donde la sexualidad es una expresión del ejercicio de dominación y poder sobre los cuerpos de las mujeres en nuestra sociedad.

Debido a la heterogeneidad del perfil sociológico de los clientes, en este trabajo se optó por clasificar a los mismos en función del "relato" elaborado en relación con su experiencia y percepción en torno al fenómeno de la prostitución. Para analizar sus narraciones se optó por aplicar el marco teórico del "frame analysis" Gerhards, ; Goffman, , con el fin de estructurar coherentemente sus relatos y clasificarlos en categorías para mejorar su manejo y comprensión.

Por lo tanto, los marcos son construcciones que dan significado a dicha realidad y estructuran la comprensión de la misma Snow et al. En el siguiente apartado se describen las dimensiones de enmarcamiento centrales en el discurso ideológico de los clientes de prostitución en nuestro país, y en sus proclamas legitimadoras de objetivos, intereses e ideologías, a partir de las declaraciones extraídas en las entrevistas individuales y grupales realizadas a los mismos.

El resultado fue la identificación de cuatro tipos de clientes a los que hemos denominado "cliente misógino", "cliente consumidor", "cliente amigo" y "cliente crítico" véase Figura 1 8.

En este grupo encontramos hombres de todas las edades y situaciones sentimentales. Ninguno de ellos tiene estudios superiores y todos desempeñan trabajos asociados a salarios bajos. En relación con su ideología no hemos encontrado a ninguno que se defina como de centro o de izquierdas.

Para los clientes misóginos la existencia de servicios de prostitución es algo normal y necesario. No observan ninguna "zona oscura" en este negocio, adoptan una actitud totalmente acrítica e irreflexiva y naturalizan la existencia de la prostitución al considerarla consustancial a la humanidad:.

Comparten la percepción de que todas las mujeres son "putas", pues en sus acciones y relaciones afectivo-sexuales ellas tienen siempre un interés económico y material. Yo creo que cuando una mujer va al sexo, va La imagen que tienen de la prostitución resulta muy banal.

Se ven a sí mismos como víctimas de un sistema en el que la ambición materialista de las mujeres les obliga a gastar su dinero. Algunos hombres siempre han querido imaginar que las prostitutas son libres para escogerlos a ellos y para sentir verdadero placer con ellos. Es una fantasía sexual que crean y mantienen para reforzar su propia masculinidad hegemónica. Para este perfil de cliente las mujeres se prostituyen porque quieren, porque realizan un trabajo cómodo con el que ganan mucho dinero y sin grandes esfuerzos:.

Yo estoy seguro que muchas de las prostitutas que hay las ponen mañana a fregar a euros el mes, no van a fregar Si los clientes misóginos perciben a las mujeres como seres materialistas, consideran que los hombres son, en cambio, "seres sexuados", promiscuos genéticamente. Apelan a ciertas teorías pseudocientíficas para demostrar esta inevitable tendencia de los varones a la sexualidad:.

Yo creo mucho en la teoría de Otro motivo que arguyen para justificar su consumo es la percepción de que muchas mujeres no son tan activas sexualmente como ellos:.

Las experiencias sexuales con mujeres de otras nacionalidades otorga a estas relaciones un valor añadido, estableciendo una categoría de las culturas afectivo-sexuales:. Su actitud acrítica y conformista frente a la prostitución desemboca en una apuesta por la legalización y regularización de esta actividad:. Reconocen la existencia de explotación sexual y abusos pero no la valoran.

También constatan la connivencia policial sobornos y "carta blanca": Yo estoy convencido de que hay Los clientes de este perfil adoptan una postura sexista y contraria a las políticas de igualdad de género, llegando a manifestar una actitud incrédula frente a los casos de violencia machista contra las mujeres:. Algo que venden y nosotros lo compramos Dentro de este grupo predominan los menores de 40 años. Todos ellos tienen estudios secundarios o universitarios. En relación con su ideología, ninguno su identifica con la derecha.

Se trata de jóvenes, en general, formados e informados, que comparten una ética hedonista de consumo y que mayoritariamente tienen una base material débil y dependiente, pues la mayoría de ellos viven con sus familias.

Siempre ese es el prejuicio: Ven a la mujer como una igual. Sí, eso sí sigue ahí presente: El cliente consumidor intuye la existencia de mujeres explotadas sexualmente, situación que resuelve desde la perspectiva consumista, "comprando lo que se vende":. En algunos clientes de este grupo se aprecia una defensa de la igualdad de género, lo que los lleva a criticar actitudes machistas de otros hombres.

En ellos se observa una postura contradictoria: La mujer ideal, lo del físico ya Tiene que gustarme físicamente pero De esta forma consiguen conciliar las visiones no sexistas con la compra de sexo de pago: Es bastante frecuente que el consumo de sexo se realice por cuestiones sociales, emulando al grupo de amigos.

Ha sido en celebraciones grupales Que por motivos sexuales yo no fui, algunos amigos míos supongo que sí, pero yo no; y por fantasía tampoco En algunos de sus discursos surge una cierta autocrítica a su pasado como cliente: Iríamos alrededor de una o dos veces al año La unión de esta visión parcialmente no sexista y al mismo tiempo mercantilista-consumista desemboca en una posición a favor de la legalización de la prostitución, pues así se garantizaría la "calidad higiénica y sanitaria del producto" a comprar:.

Yo nunca entré en un puticlub, en mi vida Su discurso hace referencia a una perspectiva de izquierdas, feminista y anticapitalista.

Con la compra de sexo busca ampliar sus experiencias sensoriales, afectivas, eróticas, etc. Porque jugué a todo, jugué todos los papeles, entonces eeeh!! Su compromiso ideológico y responsable lo lleva a criticar la bipolaridad de los medios de comunicación en relación con la prostitución: En este perfil predominan los hombres menores de 40 años.

En la tipología del cliente amigo se enmarcan aquellos hombres que adoptan una actitud "amable" cuando compran sexo de pago.

Estos clientes son capaces de humanizar a las mujeres en prostitución y de "empatizar" con ellas. Para ellos las mujeres que se prostituyen lo hacen, mayoritariamente, por no tener otra alternativa. Piensan que su buen hacer como amantes los diferencia de otros clientes, porque ellos saben provocar el placer en las prostitutas. Se perciben a sí mismos como clientes de lujo, pues consiguen que las mujeres que se dedican a la prostitución disfruten con ellos, porque ellos las tratan bien y las hacen gozar.

Esta actitud los lleva, en algunos casos, a establecer lazos afectivos que recrean los vínculos que surgen en las situaciones de "ligoteo casual" de fin de semana o de inicio de una relación amorosa:. En el contexto prostitucional existe una cierta "teatralización" por parte de las mujeres de un cortejo y de una relación sexual donde ellas hacen creer al cliente que él posee unas cualidades excepcionales que las hacen gozar y tener orgasmos, pero todo es fingido y teatralizado para que el cliente se sienta bien, como un "excelente amante".

Incluso a veces reconocen que consumir prostitución no es una decisión que los llene de orgullo. El cliente amigo suele argumentar que el consumo se produce en situaciones de reunión o de fiesta con amigos o compañeros de trabajo:. Fui, no consumí, tomar algo y no consumí, pero Pero ir voy y tal, Los clientes de este perfil suelen apoyar las posturas reglamentaristas respecto a la prostitución, aunque consideran que es difícil su regulación:.

La regularización de esta actividad, incluyendo inspecciones médicas, reduciría la incidencia de estos efectos que pueden llegar, incluso, a afectar al seno familiar de aquellos hombres que acuden a estos servicios como consecuencia de la transmisión de enfermedades sexuales médico, divorciado, Ourense, El perfil narrativo del cliente crítico o arrepentido es el menos abundante entre los clientes entrevistados hasta el momento.

En él aparece una óptica crítica, donde se reconoce la existencia de la desigualdad de géneros y las injusticias que sufren las mujeres en un entorno patriarcal y capitalista. Para ellos esta desigualdad se agrava a medida que descendemos en la escala socioeconómica, la procedencia y la situación legal de las mujeres en prostitución.

La prostitución es una realidad social que no fue afrontada nunca de la forma adecuada, porque es un problema, una situación, una realidad difícil. De momento no lo pensé pero después sí que lo Afirman que las motivaciones para consumir sexo de pago no son las que los hombres suelen indicar, sino que se esconden otras razones relacionadas con la situación de poder que poseen en el contexto prostitucional y que les permiten desahogar sus frustraciones cotidianas a través de la humillación y el abuso hacia estas mujeres:.

Si te sientes como inferior y tal, tienes ahí una oportunidad para sentirte superior y para hacer lo que realmente quieras Desarrollan una narrativa donde se apunta a otra de las motivaciones de los hombres que consumen sexo de pago: Buscas alguien que te haga una mamada por 15 euros, punto, se acabó Contrariamente a lo esperado, la prostitución ha adquirido una relevancia insospechada e impredecible en el contexto de liberalización sexual que hacía pensar en su paulatina desaparición.

Decimos "insospechada" porque el compromiso con el valor de la igualdad, unido a la nueva libertad sexual que ya han disfrutado varias generaciones, generó la idea difusa de que la prostitución acabaría convirtiéndose en un fenómeno residual y marginal. A partir de un recorrido por toda la producción científica existente y también de la propia investigación empírica, este artículo sobre la prostitución en España se ha centrado en el estudio del cliente de la misma, tratando de entender por qué los hombres —el consumidor mayoritario de prostitución en nuestro país — acuden al sexo de pago.

Las tipologías que se obtuvieron en esta investigación poseen una elevada coincidencia con las de otros trabajos similares llevados a cabo en este campo. En el perfil del cliente misógino predominan los hombres que tienen el nivel formativo bajo y se identifican con la ideología política de derechas.

En el extremo contrario, los hombres del perfil del cliente crítico, destacan los que poseen un mayor nivel formativo y se autodefinen ideológicamente con la política de izquierdas. Los individuos analizados desplegaron su perspectiva "emic" visión propia de los sujetos investigados , particular sobre las razones, causas e impresiones en torno al consumo de prostitución, pero es desde la perspectiva "etic" visión "desde fuera" de los sujetos investigados desde donde se pueden complementar e interpretar en su total dimensión.

A través de la perspectiva teórica empleada del "frame analysis" y de las significaciones sociológicas, se ha podido llegar a comprender esta realidad social. En definitiva, esta investigación identifica una serie de causas sexuales y extrasexuales para consumir sexo de pago: La identidad masculina dominante se centra en un falocentrismo narcisista 15 que desplaza al modelo tradicional padre-protector-proveedor y se construye en relación a los "otros" varones.

Y en los espacios prostitutivos es donde se ampara, reproduce y legitima este tipo de identidad masculina. Los elementos en los que se afianza esta dimensión son el consumo colectivo, el pacto de silencio compartido por los prostituidores y grupos de amigos —para que lo que ocurra dentro del club no trascienda— y la presencia-uso del falo. Hay cuerpos, como los de algunas mujeres pobres, cuyo valor en el mercado laboral es casi nulo; sus cuerpos se maltratan y hasta asesinan, convertidos en marcas simbólicas del poder de una determinada masculinidad Atencio, Allison, Anne , Nightwork:

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Prostitutas avila prostitutas arguelles University of Chicago Press,pp. Y la existencia de mujeres que luchan por su liberación y, en cambio, en la intimidad buscan ser azotadas y humilladas. Susa-Cervinia, en vivo Real Madrid vs Liverpool: Ven a la mujer como una igual. L'Hermione arriba al puerto de Pasaia. En cualquier caso, es difícil calibrar los riesgos para la salud emocional de las prostitutas. Podemos recurrir a un repertorio de las experiencias pasadas del sentimiento para expresar emociones que queremos sentir.
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Se desconoce si esto refleja un descenso real o refleja que los hombres no quieren admitir haber estado involucrados en actividades criminales o un mayor sentimiento de vergüenza producido por la ley. La legalización puede tener consecuencias perversas. El modelo clerical represivo: Finalmente, tenemos que considerar las consecuencias negativas de ejercer un trabajo muy estigmatizado que es tan exigente psicológicamente. La unión de esta visión parcialmente no sexista y al mismo tiempo mercantilista-consumista desemboca en una posición a favor de la legalización de la prostitución, pues así se garantizaría la "calidad higiénica y sanitaria del producto" a comprar:. Para analizar sus narraciones se optó por aplicar el marco teórico del "frame analysis" Gerhards, ; Goffman,con el fin de estructurar coherentemente sus relatos y clasificarlos en categorías para mejorar su manejo y comprensión. Dentro de sexo feminista prostitutas en vitoria grupo predominan los menores de 40 tailandesas prostitutas prostitutas juegos de tronos. sexo feminista prostitutas en vitoria

Allison afirma que muchos hombres se sienten coaccionados por el grupo, por lo que el consumo de prostitución funciona como una forma de control del género masculino, para demostrar ante el grupo de pares que son "totalmente hombres".

Una perspectiva diferente aparece en Sex Markets, en el que Giusta, Di Tommaso y Strom exploran la oferta y demanda de prostitución y concluyen que la mayoría de los hombres que utilizan estos servicios se sienten excitados por la idea de lo ilícito, de la transgresión: La sociabilidad, la necesidad de dominación y la diversión son algunos de los motivos que sobresalen en otros estudios. La sociabilidad como motivo del cliente de prostitución se recoge en la investigación realizada en Brasil por Elisiane Pasini , donde se habla del hombre "habitual" para definir al cliente de prostitución.

La necesidad de dominación se destaca en un trabajo sobre los clientes finlandeses publicado por Anne-Maria Marttila , donde se relaciona la demanda de sexo de pago con las estructuras de poder generalizadas y con la necesidad de dominación.

Golding titulado Men who buy sex. Who they buy and what they know. En España, el primer trabajo que analiza al cliente de prostitución es de José L. Solana , quien en publica el artículo "Prostitución de mujeres inmigrantes en la provincia de Córdoba", donde distingue dos tipos de clientes: García publican el libro Una aproximación al perfil del cliente de prostitución femenina en la Comunidad de Madrid.

A partir de 15 entrevistas a clientes españoles extrajeron los motivos para pagar por servicios sexuales: Barahona y García, Rafael López y David Baringo publican en el año el artículo "Ciudad y prostitución heterosexual en España: A partir de la realización de 12 entrevistas a diferentes hombres consumidores, establecen seis categorías: También en el año , Carmen Meneses analiza los motivos que tienen los hombres para pagar por sexo.

A partir de entrevistas, de las 14 razones para pagar por sexo, las tres con las que los clientes estaban en mayor acuerdo fueron: En , Enrique J.

Díez publica el artículo "El papel de los hombres en la prostitución Gómez y Pérez publican en el libro Prostitución: En ese trabajo se realizaron 17 entrevistas a clientes, 5 entrevistas a grupos de discusión de colectivos masculinizados, 5 6 entrevistas a mujeres en prostitución, 2 entrevistas a transexuales en prostitución, 3 a dueños y gerentes de clubes de alterne, 1 a un trabajador de un club y 3 a técnicos de servicios sociales que trabajan con mujeres en prostitución Gómez y Pérez, Tal y como se desprende de las diferentes investigaciones que hemos analizado, el consumo de sexo de pago por parte de los varones se deriva de una forma concreta de entender el "ser hombre".

Si en el pasado los valores tradicionales del varón eran la paternidad responsable y el rol de protector y proveedor de la familia, hoy en día la virilidad se construye a través de una "compulsiva vida sexual" que se presume delante del grupo de pares masculinos. Para desarrollar este trabajo, y con el fin de entender a nuestros sujetos de estudio, fue necesario reflexionar sobre la construcción de la masculinidad.

El género es uno de los portadores de los mecanismos centrales mediante los cuales el poder y los recursos son distribuidos en una sociedad, y es a través de ellos como los individuos modelan los significados de sus vidas. Los estudios de género analizan las relaciones asimétricas de poder y oportunidad que cada individuo tiene en la sociedad en función de su cuerpo sexual Ortner, En cualquier caso, la construcción de la identidad social masculina se relaciona con el sistema sexo-género de una sociedad Otegui, El consumo de prostitución viene a resaltar estas características, en donde en un mismo contexto cultural conviven distintos modelos de masculinidad que operan con mandatos de género diferenciados y en donde la sexualidad es una expresión del ejercicio de dominación y poder sobre los cuerpos de las mujeres en nuestra sociedad.

Debido a la heterogeneidad del perfil sociológico de los clientes, en este trabajo se optó por clasificar a los mismos en función del "relato" elaborado en relación con su experiencia y percepción en torno al fenómeno de la prostitución. Para analizar sus narraciones se optó por aplicar el marco teórico del "frame analysis" Gerhards, ; Goffman, , con el fin de estructurar coherentemente sus relatos y clasificarlos en categorías para mejorar su manejo y comprensión.

Por lo tanto, los marcos son construcciones que dan significado a dicha realidad y estructuran la comprensión de la misma Snow et al. En el siguiente apartado se describen las dimensiones de enmarcamiento centrales en el discurso ideológico de los clientes de prostitución en nuestro país, y en sus proclamas legitimadoras de objetivos, intereses e ideologías, a partir de las declaraciones extraídas en las entrevistas individuales y grupales realizadas a los mismos.

El resultado fue la identificación de cuatro tipos de clientes a los que hemos denominado "cliente misógino", "cliente consumidor", "cliente amigo" y "cliente crítico" véase Figura 1 8. En este grupo encontramos hombres de todas las edades y situaciones sentimentales. Ninguno de ellos tiene estudios superiores y todos desempeñan trabajos asociados a salarios bajos.

En relación con su ideología no hemos encontrado a ninguno que se defina como de centro o de izquierdas. Para los clientes misóginos la existencia de servicios de prostitución es algo normal y necesario. No observan ninguna "zona oscura" en este negocio, adoptan una actitud totalmente acrítica e irreflexiva y naturalizan la existencia de la prostitución al considerarla consustancial a la humanidad:.

Comparten la percepción de que todas las mujeres son "putas", pues en sus acciones y relaciones afectivo-sexuales ellas tienen siempre un interés económico y material. Yo creo que cuando una mujer va al sexo, va La imagen que tienen de la prostitución resulta muy banal. Se ven a sí mismos como víctimas de un sistema en el que la ambición materialista de las mujeres les obliga a gastar su dinero.

Algunos hombres siempre han querido imaginar que las prostitutas son libres para escogerlos a ellos y para sentir verdadero placer con ellos. Es una fantasía sexual que crean y mantienen para reforzar su propia masculinidad hegemónica. Para este perfil de cliente las mujeres se prostituyen porque quieren, porque realizan un trabajo cómodo con el que ganan mucho dinero y sin grandes esfuerzos:. Yo estoy seguro que muchas de las prostitutas que hay las ponen mañana a fregar a euros el mes, no van a fregar Si los clientes misóginos perciben a las mujeres como seres materialistas, consideran que los hombres son, en cambio, "seres sexuados", promiscuos genéticamente.

Apelan a ciertas teorías pseudocientíficas para demostrar esta inevitable tendencia de los varones a la sexualidad:. Yo creo mucho en la teoría de Otro motivo que arguyen para justificar su consumo es la percepción de que muchas mujeres no son tan activas sexualmente como ellos:.

Las experiencias sexuales con mujeres de otras nacionalidades otorga a estas relaciones un valor añadido, estableciendo una categoría de las culturas afectivo-sexuales:. Su actitud acrítica y conformista frente a la prostitución desemboca en una apuesta por la legalización y regularización de esta actividad:.

Reconocen la existencia de explotación sexual y abusos pero no la valoran. También constatan la connivencia policial sobornos y "carta blanca": Yo estoy convencido de que hay Los clientes de este perfil adoptan una postura sexista y contraria a las políticas de igualdad de género, llegando a manifestar una actitud incrédula frente a los casos de violencia machista contra las mujeres:.

Algo que venden y nosotros lo compramos Dentro de este grupo predominan los menores de 40 años. Todos ellos tienen estudios secundarios o universitarios. En relación con su ideología, ninguno su identifica con la derecha. Se trata de jóvenes, en general, formados e informados, que comparten una ética hedonista de consumo y que mayoritariamente tienen una base material débil y dependiente, pues la mayoría de ellos viven con sus familias.

Siempre ese es el prejuicio: Ven a la mujer como una igual. Sí, eso sí sigue ahí presente: El cliente consumidor intuye la existencia de mujeres explotadas sexualmente, situación que resuelve desde la perspectiva consumista, "comprando lo que se vende":.

En algunos clientes de este grupo se aprecia una defensa de la igualdad de género, lo que los lleva a criticar actitudes machistas de otros hombres. En ellos se observa una postura contradictoria: La mujer ideal, lo del físico ya Tiene que gustarme físicamente pero De esta forma consiguen conciliar las visiones no sexistas con la compra de sexo de pago: Es bastante frecuente que el consumo de sexo se realice por cuestiones sociales, emulando al grupo de amigos.

Ha sido en celebraciones grupales Que por motivos sexuales yo no fui, algunos amigos míos supongo que sí, pero yo no; y por fantasía tampoco En algunos de sus discursos surge una cierta autocrítica a su pasado como cliente: Iríamos alrededor de una o dos veces al año La unión de esta visión parcialmente no sexista y al mismo tiempo mercantilista-consumista desemboca en una posición a favor de la legalización de la prostitución, pues así se garantizaría la "calidad higiénica y sanitaria del producto" a comprar:.

Yo nunca entré en un puticlub, en mi vida Su discurso hace referencia a una perspectiva de izquierdas, feminista y anticapitalista. Con la compra de sexo busca ampliar sus experiencias sensoriales, afectivas, eróticas, etc.

Porque jugué a todo, jugué todos los papeles, entonces eeeh!! Su compromiso ideológico y responsable lo lleva a criticar la bipolaridad de los medios de comunicación en relación con la prostitución: En este perfil predominan los hombres menores de 40 años. En la tipología del cliente amigo se enmarcan aquellos hombres que adoptan una actitud "amable" cuando compran sexo de pago. Estos clientes son capaces de humanizar a las mujeres en prostitución y de "empatizar" con ellas.

Para ellos las mujeres que se prostituyen lo hacen, mayoritariamente, por no tener otra alternativa. Piensan que su buen hacer como amantes los diferencia de otros clientes, porque ellos saben provocar el placer en las prostitutas. Se perciben a sí mismos como clientes de lujo, pues consiguen que las mujeres que se dedican a la prostitución disfruten con ellos, porque ellos las tratan bien y las hacen gozar.

Esta actitud los lleva, en algunos casos, a establecer lazos afectivos que recrean los vínculos que surgen en las situaciones de "ligoteo casual" de fin de semana o de inicio de una relación amorosa:. En el contexto prostitucional existe una cierta "teatralización" por parte de las mujeres de un cortejo y de una relación sexual donde ellas hacen creer al cliente que él posee unas cualidades excepcionales que las hacen gozar y tener orgasmos, pero todo es fingido y teatralizado para que el cliente se sienta bien, como un "excelente amante".

Incluso a veces reconocen que consumir prostitución no es una decisión que los llene de orgullo. El cliente amigo suele argumentar que el consumo se produce en situaciones de reunión o de fiesta con amigos o compañeros de trabajo:. Fui, no consumí, tomar algo y no consumí, pero Pero ir voy y tal, Los clientes de este perfil suelen apoyar las posturas reglamentaristas respecto a la prostitución, aunque consideran que es difícil su regulación:.

La regularización de esta actividad, incluyendo inspecciones médicas, reduciría la incidencia de estos efectos que pueden llegar, incluso, a afectar al seno familiar de aquellos hombres que acuden a estos servicios como consecuencia de la transmisión de enfermedades sexuales médico, divorciado, Ourense, El perfil narrativo del cliente crítico o arrepentido es el menos abundante entre los clientes entrevistados hasta el momento.

En él aparece una óptica crítica, donde se reconoce la existencia de la desigualdad de géneros y las injusticias que sufren las mujeres en un entorno patriarcal y capitalista.

Para ellos esta desigualdad se agrava a medida que descendemos en la escala socioeconómica, la procedencia y la situación legal de las mujeres en prostitución. La prostitución es una realidad social que no fue afrontada nunca de la forma adecuada, porque es un problema, una situación, una realidad difícil.

De momento no lo pensé pero después sí que lo Afirman que las motivaciones para consumir sexo de pago no son las que los hombres suelen indicar, sino que se esconden otras razones relacionadas con la situación de poder que poseen en el contexto prostitucional y que les permiten desahogar sus frustraciones cotidianas a través de la humillación y el abuso hacia estas mujeres:. Si te sientes como inferior y tal, tienes ahí una oportunidad para sentirte superior y para hacer lo que realmente quieras Desarrollan una narrativa donde se apunta a otra de las motivaciones de los hombres que consumen sexo de pago: Buscas alguien que te haga una mamada por 15 euros, punto, se acabó Contrariamente a lo esperado, la prostitución ha adquirido una relevancia insospechada e impredecible en el contexto de liberalización sexual que hacía pensar en su paulatina desaparición.

Decimos "insospechada" porque el compromiso con el valor de la igualdad, unido a la nueva libertad sexual que ya han disfrutado varias generaciones, generó la idea difusa de que la prostitución acabaría convirtiéndose en un fenómeno residual y marginal. A partir de un recorrido por toda la producción científica existente y también de la propia investigación empírica, este artículo sobre la prostitución en España se ha centrado en el estudio del cliente de la misma, tratando de entender por qué los hombres —el consumidor mayoritario de prostitución en nuestro país — acuden al sexo de pago.

La pornografía estimula nuestras fantasías sexuales, sadomasoquistas, desigualitarias. Y ante este dilema no veo otra salida que, o bien suprimir las ansias de revolución sexual, o bien, intentar que el subconsciente de nuestros nietos haya sido modificado. Y yo, la verdad, me quedo con la segunda opción. La conclusión a que llegó la ponente al final de su exposición es la siguiente: Cuando el sociólogo valenciano Josep Vicent Marqués intervino en las Jornadas Sexológicas del pasado año, sorprendió a propios y extraños con su furibundo ataque al machismo.

Debieron pensar que, al no tratarse de un hombre de verdad, podía comprenderse su feroz crítica al género masculino. A nosotros no nos engaña. Y pesimista fue, en efecto, su exposición.

El modelo clerical represivo: Diríase que no es tanto el varón como su carne quien es portadora del deseo. De ahí que la exhortación al dominio de las pasiones sea prueba de virilidad. Tolera muy bien la existencia de la prostitución y le exasperan los homosexuales. Le encanta, por otra parte, que la Iglesia nunca haya considerado pecado las relaciones sexuales conyugales cuando no existe afecto.

Vive las ceremonias de la doble moral: Diferencia entre lo que se puede hacer con la mujer legítima y lo que se puede hacer con las prostitutas.

Su obsesión es el adulterio femenino el de su propia mujer, se entiende, porque, por otra parte, no le importa tener escarceos con la mujer de otro. Considera la sexualidad fundamental para la pareja y dentro de este tipo encajarían los matrimonios modernos que van juntos a ver una película porno.

Suele practicar las relaciones prematrimoniales, sus mujeres toman la píldora y acuden en pareja a las consultas del sexólogo. Muchos son también partidarios del cambio de parejas. No les repugna la homosexualidad, pero les mosquea.

Consideran importante el tamaño del pene, aunque no les obsesiona, y sus traumas son la frigidez femenina y la impotencia masculina. Visita las sex-shops y compra Penthouse en su quiosco.

En cuanto a edades, el ponente hizo la siguiente clasificación:

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Es importante, por tanto, que las feministas que se preocupan por las prostitutas, se unan a las luchas de las mujeres de todo el mundo que luchan por la reforma agraria, por las cambios en las leyes de la familia, por los derechos laborales, por el fin de la guarras y putas prostitutas en cáceres, por el aumento salarial, para que el valor del trabajo de cuidados sea reconocido, por acabar con la pobreza. En algunos clientes de este grupo se aprecia una defensa de la sexo feminista prostitutas en vitoria de género, lo que los lleva a criticar actitudes machistas de otros hombres.

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